Un grupo de estudiantes de medicina forense debe seleccionar cuatro o cinco cadáveres para el estudio. Se trata de personas no identificadas, cuyos cuerpos fueron donados a la ciencia. Sin embargo, el equipo tiene otros planes. Juntos, han desarrollado una consola a la que llaman “Consola de Entrelazamiento Cuántico para Exploración Diagnóstica”, de cariño, CED.
Esta consola es capaz de transmitir suficiente energía de un cuerpo vivo a un cadáver para provocar una sinapsis mínima, que a su vez conectará al vivo a la experiencia de muerte del cadáver. Las conexiones no resultan lo que los estudiantes esperan, y se abre una brecha nueva entre la vida y la muerte.
Publicación programada para 2025.